Cuando algo que deseamos no avanza, es común pensar que tenemos los caminos cerrados o que existe un bloqueo espiritual. Pero no todo obstáculo significa que un camino deba abrirse. A veces es necesario comprender primero qué está ocurriendo y hacia dónde conviene dirigir nuestros pasos.
Hay momentos en los que una persona insiste en una oportunidad, una relación, un trabajo, un negocio o una decisión porque considera que ése es el camino que debe seguir. Cuando no se concreta, puede interpretarlo como un bloqueo que necesita ser eliminado.
No todo lo que tarda está negado. Algunas situaciones requieren tiempo, preparación o condiciones que todavía no están presentes.
En ocasiones el problema no es el camino en sí, sino la manera, el momento o las decisiones con las que estamos intentando recorrerlo.
Aferrarnos a una sola posibilidad puede impedirnos observar otras alternativas que también forman parte de nuestro camino.
Desde una mirada espiritual, también puede ocurrir que aquello que deseamos no sea conveniente en ese momento o que insistir termine trayendo retrasos, conflictos o dificultades posteriores.
La finalidad de una orientación espiritual no debería ser forzar cualquier resultado que deseamos. Antes de intentar “abrir caminos”, conviene comprender por qué determinada situación no avanza y qué orientación corresponde para ese momento.
La sensación de estancamiento, los retrasos o una serie de dificultades no demuestran por sí solos que exista un bloqueo espiritual. En Vivir Ifá, el punto de partida es la Consulta o Registro de Ifá, no realizar automáticamente una obra para abrir caminos.
Se parte de aquello que estás viviendo y de la situación que deseas comprender.
En la rama Afrocubana a la que pertenezco, la consulta se realiza mediante el ekuele u opelé para obtener el Odù correspondiente.
El Odù, sus testigos y la situación particular permiten orientar qué aspectos deben observarse.
La orientación puede ser continuar, esperar, corregir, tomar precauciones, cambiar de dirección o atender espiritualmente la situación si corresponde.
La expresión suele utilizarse para describir el deseo de superar obstáculos y lograr que una situación avance. Dentro del enfoque de Vivir Ifá, no significa prometer que cualquier deseo puede hacerse realidad mediante un ritual.
Antes de buscar una obra espiritual, conviene saber si el obstáculo debe trabajarse, si hay algo que corregir o si simplemente no corresponde insistir de la misma manera.
Si la consulta indica una recomendación, precaución, ebó u otra atención espiritual, se explica su propósito. La persona decide libremente si desea realizarla.
No puede determinarse únicamente porque una situación tarde o porque existan varios obstáculos. La consulta permite buscar orientación sobre lo que está ocurriendo antes de atribuirlo a una causa espiritual.
La Consulta de Ifá busca ofrecer orientación sobre la situación que atraviesas. Dependiendo del Odù y de su interpretación, pueden señalarse recomendaciones, precauciones o aspectos que conviene considerar antes de decidir cómo continuar.
No. Una consulta no implica automáticamente realizar una obra. Primero se interpreta la orientación y solamente si corresponde se explica qué atención espiritual se recomienda.
No. Retrasos, conflictos o dificultades no demuestran por sí solos la existencia de brujería. Si existe esa preocupación, puede abordarse dentro de la consulta sin darla por cierta de antemano.
No. Vivir Ifá puede explicar conceptos, propósitos y el proceso de orientación, pero no publica procedimientos, ceremonias ni conocimientos religiosos que deban mantenerse dentro de la práctica y el linaje.
Antes de intentar forzarlo, puedes consultar qué orientación marca Ifá para tu situación y comprender si corresponde continuar, esperar, corregir o tomar otra dirección.
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